El oficialismo logró aprobar la readecuación del régimen de subsidios con 132 votos afirmativos tras negociar compensaciones con gobernadores del norte. Más de 1,6 millones de usuarios de zonas templadas perderán el beneficio y el ahorro fiscal proyectado ronda los $272.000 millones.
En una extensa y tensa sesión que se prolongó por más de 11 horas, la Cámara de Diputados de la Nación le dio media sanción al proyecto de ley que modifica el Régimen de Zonas Frías. La iniciativa, impulsada de forma conjunta por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, cosechó 132 votos a favor, 105 en contra y 4 abstenciones, logrando dar un paso decisivo hacia la reducción de los subsidios energéticos.
Con esta reforma, la Casa Rosada busca retrotraer el beneficio al esquema geográfico original de 2002, limitando de manera estricta los descuentos a la Patagonia, el departamento de Malargüe (Mendoza) y la región de la Puna. De esta manera, se revierte por completo la ampliación territorial aprobada por ley en 2021, la cual incorporaba a millones de usuarios de áreas templadas.
El impacto en los bolsillos y quiénes pierden el descuento
Según detallaron fuentes oficiales de la Secretaría de Energía, la aprobación definitiva de la ley implicará que 1.600.000 usuarios residenciales dejen de percibir el beneficio de manera automática. La quita impactará de forma masiva en las boletas residenciales de gas de las provincias que habían sido sumadas en la última ampliación, entre ellas:
Provincia de Buenos Aires: Afectará a ciudades clave de clima costero o de sierras como General Pueyrredón (Mar del Plata), Bahía Blanca, Tandil, Olavarría y Necochea.
Córdoba: Perderán la cobertura departamentos del centro y sur provincial, como Río Cuarto, Calamuchita y Juárez Celman.
Santa Fe y San Luis: Quedarán excluidos los distritos de ambas provincias que gozaban de rebajas generales de entre el 30% y el 50%.
A partir de la entrada en vigencia del nuevo sistema, la reducción tarifaria para las localidades excluidas dejará de ser universal por criterio bioclimático. En su lugar, solo mantendrán una asistencia aquellos hogares categorizados bajo el esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) que demuestren ingresos menores a tres Canastas Básicas Totales (CBT), o bien que cuenten con un Certificado Único por Discapacidad (CUD), asignaciones del ReNaBaP o condición de veteranos de Malvinas.
Además, se introduce una modificación estructural en el cálculo: el subsidio se aplicará únicamente sobre el metro cúbico de gas consumido y ya no cubrirá el cargo fijo de la factura, lo que adelanta un incremento extra en el valor final de los componentes del servicio.
Negociación contrarreloj y debate político
Para destrabar una votación que se preveía sumamente ajustada, la jefatura de Gabinete y el Ministerio del Interior debieron entablar negociaciones directas con los gobernadores de las provincias del norte. El oficialismo logró asegurar el quórum y los votos de bloques dialoguistas tras prometer «compensaciones eléctricas» de cara al verano para zonas cálidas en distritos como Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, Misiones y Santa Fe.
Desde los bloques de la oposición, el rechazo fue contundente. Diputados de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y bloques federales advirtieron sobre el impacto socioeconómico en vísperas de la temporada invernal, catalogando la medida como un «daño tremendo» para la clase media y calculando que las facturas de gas podrían sufrir subas inmediatas de hasta el 100% para quienes queden desprotegidos. Por el contrario, los miembros informantes de La Libertad Avanza defendieron la reforma argumentando la urgencia de reordenar el sistema energético general, sanear las deudas del sector y alcanzar un ahorro fiscal directo de $272.099 millones anuales.
Tras este triunfo legislativo de la Casa Rosada, que ocurrió en la misma jornada en la que se dio media sanción a la denominada «Ley Hojarasca», el proyecto fue girado formalmente al Senado de la Nación, donde se espera un escenario de discusión y votación mucho más complejo debido al peso territorial de las provincias afectadas.
